Quien tenga de mí compasión,
asegúrese de estar en lo cierto.
Ocaso hay ahora en mi corazón,
sumido está en un letargo sin explicación.
Manantial de lamentos.
Impotente ante el orgullo cegador.
¡Qué duda cabe!, vanidad al fin, causante de entuertos.
Ilusión pasajera de anochecer otoñal.Esperanzas adolecentes que no me atrevo a confesar.
Busco un mundo paralelo donde los bellos recuerdos plasmados queden,
donde los sueños realidad sean, al mínimo impulso de Cupido.
El momento del encuentro llegará, lo sé.
Para él me preparo.
Rasgaré el velo que me cubrió la primera vez.
No dejaré que huyas por los jardines del olvido otra vez.
No habrá nostalgia en lo más profundo de mi ser,
porque sé que lo haré.
El amanecer será testigo de mi victoria.
El orgullo y la indecisión serán vencidos.
Lo logré, lo hice por ti, será mi proclama.