16 de junio de 2011

PSICODELIA

Quizás llegue a ti guiado por alucinógenos, convertido en dipsómano empedernido. Por culpa del estupor y el letargo. Orate, estúpido, psicópata o neurótico. Creyéndome el héroe de la batalla, encerrado en mí mismo, tratando de entender el por qué de esta vida. Acostado en mi lecho, luchando por no caer en el abismo del olvido, aferrándome a la existencia. No quisiera hallarte a la sombra de un árbol, a orillas de un río, ni de la mano del amor, porque no quisiera aniquilarlo con la espada de mi rencor. ¡Eso no! FIN.

7 de junio de 2011

ESFUERZO PERDIDO

Te busqué en lo más recóndito de mi corazón,
enfrentando cíclopes y apartando la maleza que ensombrecía tu fulgor.
Te encontrabas dormida en brazos de Morfeo.

Año tras año, acongojado estaba.
Me preguntaba dónde estabas,
dónde podría respirar el aire que te inspira a construir cosas maravillosas.
Dónde elevaría mis alas hacia ese infinito que obnubila mi consciencia.



Al fin te hallé, te sujeté con mis manos.
Tu cuerpo frágil parecía estremecerse con mi caminar,
pero mi amor aliviaba cualquier dolor.

Al fin te encontré y desearía estar contigo para siempre,
pero sé que eso es imposible.

Tu fugacidad menoscaba mi esfuerzo por retenerte a mi lado.
La esperanza, el anhelo y la valentía con las que luché,
se diluyen en lágrimas de despedida.
Es inevitable, lo sé.


Dime qué hacer, cómo soportar tu hégira otra vez.
Cómo llenar este vacío en mi corazón.

1 de junio de 2011

DESAHOGO

Oscuridad, vacío, desolación.
Quien tenga de mí compasión,
asegúrese de estar en lo cierto.

Ocaso hay ahora en mi corazón,
sumido está en un letargo sin explicación.
Manantial de lamentos.
Impotente ante el orgullo cegador.
¡Qué duda cabe!, vanidad al fin, causante de entuertos.

Ilusión pasajera de anochecer otoñal.
Esperanzas adolecentes que no me atrevo a confesar.

Busco un mundo paralelo donde los bellos recuerdos plasmados queden,
donde los sueños realidad sean, al mínimo impulso de Cupido.


El momento del encuentro llegará, lo sé.
Para él me preparo.
Rasgaré el velo que me cubrió la primera vez.
No dejaré que huyas por los jardines del olvido otra vez.
No habrá nostalgia en lo más profundo de mi ser,
porque sé que lo haré.

El amanecer será testigo de mi victoria.
El orgullo y la indecisión serán vencidos.
Lo logré, lo hice por ti, será mi proclama.